lunes, 17 de mayo de 2010

En Cali venden niños a $100.000 y niñas a $500.000 a parejas que deciden adoptar


Esta es la historia de Carlos Cobo, un ortopedista y traumatólogo caleño y Mónica Londoño, una administradora ambiental, oriunda de Cartago, que luego de agotar todas las posibilidades de tener un hijo biológicamente, decidieron ser padres por adopción.

Pero antes de iniciar el largo proceso de adopción ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Cali, que incluyó entrevistas, talleres, trabajo social y charlas con el sicólogo durante nueve meses, a la pareja les ofrecieron toda clase de niños.

Mónica, especialista del Icesi en Gerencia de Medio Ambiente, comenta que en algunas ocasiones les decían que se los regalaban y en otras, que había la posibilidad de comprarlos.

“Es increíble como nos ofrecían los niños, entre ellos una empleada del servicio doméstico que teníamos en la casa y un médico en donde trabajaba mi esposo, que nos dijo que a veces las madres dejaban a sus hijos en el centro asistencial. En un momento pensé que quería un hijo regalado porque me lo entregaban de una vez, pero mi esposo me advirtió que no lo hiciera porque eso era un secuestro”, relata la joven mujer.

A Mónica, igualmente le comentaron que existía la posibilidad de comprar los niños sin necesidad de tanto papeleo. Aunque nunca se los ofrecieron, se entero que en Cali venden niños a cien mil pesos y niñas a 500 mil. Lo cual lo descartaron por completo.

Fue así como decidieron, luego de pasar por toda clase de tratamientos convencionales y no convencionales, así como de buscar otras opciones, pedir ayuda a un siquiatra quién les sugirió adoptar.

Esta mujer, que viene de una familia de cuatro hermanas y estudió en la Universidad Santiago de Cali, junto con su esposo, lo primero que hicieron fue tomar la decisión y posteriormente informarle a las familias.

Mónica, que vive en Cali desde hace 14 años, pensó que al llevar los papeles a Bienestar Familiar, le entregarán al niño inmediatamente, pero tuvieron que esperar casi nueve meses, como si fuera un embarazo real, para que recibir su primer hijo.

Mateo y Valentina

Mateo, que cuando tenía nueve meses, llegó a manos de Mónica, luego de que fuera entregado por su madre en adopción al nacer el 12 de Enero del 2004 en el Hospital de Cartago, lloro al conocer la historia del que sería el primer hijo de las cuatro hermanas.

Aunque no conoce a las madres biológicas de Mateo y de Valentina -la otra hija que adoptaron a los 14 meses de nacida en Yarumal, Antioquia un año y medio después de Mateo- no tiene curiosidad por conocerlas, pero permanentemente les envían energía positiva, porque ellas le permitieron ser mamá.

Mónica relata que Mateo, cuando vio la foto de Valentina cuando tenía nueve meses de nacida y con zapatos, le preguntó porque su hermanita camina y no es un bebe.

Fue ese momento en que hablar con Mateo, y posteriormente con Valentina, de adopción fue y es lo más natural. “El tema de la adopción no es problema, como muchas parejas lo han vivido. La Palabra adopción en la casa no es un secreto”, recalca.

Para Mónica Londoño, de padres separados, Colombia es un país muy conservador. “A la gente le da susto de algún comentario. Aquí aún vivimos del que dirán, todavía importa mucho en Colombia”, sostiene.

Recuerda que en alguna ocasión les dijeron que los niños del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar eran muy feitos.

“Aunque son muy distintos –Valentina alegre y Mateo tímido, mis hijos son muy inteligentes”, puntualizó Mónica, una mujer que se considera muy afortunada.

“Un niño me marco para siempre”

La amputación de uno de los miembros inferiores a un niño de tan solo 8 años, que fue afectado al pisar una mina antipersona, marco para siempre la vida de Carlos Cobo, esposo de Mónica Londoño.

Este medico, que estudió Medicina en la Universidad Libre de Cali y se especializo en ortopedia y traumatología en el Hospital Militar Central de Bogotá, aún recuerda la pregunta que el menor le hizo luego de que le amputara uno de sus miembros inferiores: “Me volverá a nacer como me salen los dientes”.

Para este medico general hace 22 años y medico especialista en ortopedia y traumatología hace 10 años, fue impactante ver la guerra que lleva Colombia hace más de 40 años, a través de un niño que nada tiene que ver con el conflicto armado.

“Eso me enseño que la guerra no sirve para nada y que lo podemos hacer como médicos es pacificar este país y que esta experiencia no vuelva a ocurrir”, recalcó.

Carlos, pese a esa amarga experiencia con el niño a quién le tuvo que amputar uno de los miembros inferiores para salvarle la vida, no desfalleció para tener un hijo con Mónica.

Después de descartar y agotar todas las posibilidades de que su esposa tuviera un hijo biológico, miraron la posibilidad de adoptar como una alternativa de ser padres.

“Lo único que no intentamos fue el embarazo in Vitro, ya que las posibilidades de éxito eran de solo un 20 por ciento” aclaró el galeno.

Fue entonces cuando miraron a Bienestar Familiar en Cali, quienes de entrada les advirtieron que eso no era una niño-teka, como todo el mundo se lo imagina: una cantidad de niños en cunas para uno escoger el más bonito.

Carlos, que no vio a Mateo sino hasta que se lo entregaron, aseguró que lo único que solicitó fue que no fuera de tez negra.

“No porque tengan problemas con estas personas, sino porque sería la única de raza negra en una familia que no es de ese color”, sostuvo.

Carlos, que sintió miedo al ver a su hijo Mateo por primera vez, dice que es parecido a él.

“Es una sensación entre susto, sorpresa y emoción al ver al hijo por primera vez. Fue una cosa supremamente complicada y llena de emociones. Fue un “shock” emocional muy grande y espectacular a la vez. Es lo mejor que le puede pasar a un ser humano en la vida, si lo asume como debe ser”, acotó.

Para este medico caleño, es un error creer que los niños adoptados no son tuyos. “Resulta que si es tuyo. No se tiene que preparar. Lo que pasó fue que llego por un camino distinto, pero sigue siendo tú hijo”, manifestó.

Carlos Cobo, espera a que sus dos hijos adoptados sean excelentes seres humanos. “No aspiró a que seas medicos o astronautas. Que escojan lo que quiera ser, pero que lo haga con amor. Que sirvan a la sociedad y a los que están a su lado. Es lo único que le pide a Dios”, puntualizo.

Van 67 niños adoptados en el Valle

Las cifras de adopciones en el Departamento del Departamento del Valle, a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, durante los primeros cuatro meses del 2010 (enero-abril) demuestran que son muy pocos los niños, niñas y adolescentes que son entregados a familias colombianas y que la mayoría se los llevan extranjeros.

Al 30 de abril de 2010 en el Valle, 67 son los menores que se han entregado en adopción.

De ese total, solo 16 están con familias colombianas (11 niños y 5 niñas) y 51 los han adoptado familias extranjeras (26 niños y 25 niñas). De esos, 11 parejas de dos hermanos y uno de tres hermanos.

Los países de las familias extranjeras que se han llevado a los 51 menores colombianos son: Italia con 17 niños adoptados, seguido de Francia con 12, Noruega con 7, Estados Unidos y España con 4 cada uno, Dinamarca con 3, Alemania con 2, Holanda y Canadá con 1.

Según Bienestar Familiar en el Valle del Cauca, las edades de los menores adoptados por familias colombianas oscilan entre un año y 16 años. De un año, cinco niños; de 2 años, cuatro; de 3 años, tres; de 5 años, tres; de 6 años, uno y de 16 años, uno.

Por su parte, a los extranjeros se les han entregado de un año tres niños; de 2 años catorce niños; de 3 años cinco niños; de 4 años cuatro niños; de 5 años siete niños; de 6 años cuatro niños; de 7 años cinco niños; de 8 años cuatro niños; de 9 años cuatro niños y de 10 años un niño.

Según psicólogos de Bienestar Familiar en el Valle, las parejas que viene de países diferentes al nuestro, han interiorizado la concepción clara del hijo y en ese sentido, aspectos como la etnia (color de piel), género (masculino o femenino), número de hermanos (se han dado en casos de adopción hasta de 4 hermanos), algún tipo de síndromes como el Down, o alguna enfermedad reversible y que implique cierta intervención médica, no tiene un significado muy grande para no tener un hijo.

En Colombia, sostiene uno de los psicólogos de Bienestar Familiar, se ha adelantado un poco con relación con el genero, ya se trabaja en el proceso de preparación el genero masculino y femenino y el antecedente de la lues cuando ha sido intervenida médicamente, ha logrado que familias colombianas se decidan a adoptar estos menores.

Para otro de los psicólogos de Bienestar Familiar, es importante que los niños, niñas y adolescentes permanezcan en Colombia, para prevenir el desarraigo y para la conservación de la cultura, porque un país que se quiera más desarrollado y moderno, se caracteriza por el cuidado de su niñez.

3 comentarios:

  1. CÓMO ME EMBARAZO Y DAR NACIMIENTO CON LA AYUDA DEL DR ISIKOLO
    Mi nombre es Sonia Harnan de Nueva York, después de 6 años de matrimonio sin hijos i finalmente me quedé embarazada Gloria a Dios todopoderoso mi querida hermana le escribo para compartir con usted lo que el Dr. Isikolo ha hecho, me dije que yo Testificará cuando el Dr. Isikolo hace esto con la medicina herbaria, le envié un correo electrónico para una solicitud de su medicina del embarazo el año pasado después de ver los testimonios de otras mujeres en un sitio web en línea que decidí poner mi fe y venir de acuerdo con you.Your embarazo Medicina y usted oró por mí que acordamos para que yo conciba, Aleluya !! Sí, yo concibí dos meses después y ahora estoy embarazada de 4 meses Gloria al Dios Todopoderoso. Sé que tendré una entrega lisa y fácil soon.contact él. isikolosolutionhome@gmail.com o llama o whatsapp él con su línea directa +2348133261196

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  2. Buenas noches necesito una bebe pero que la mamita sea colombiana Cali valle del Cauca es urgente una madre que no quiera tener la bebe pero recién nacida

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