Capital del Valle y ubicada al Sur de Colombia, Cali es una ciudad en donde se mezclan culturas y etnias que la hacen única en el mundo. Cuna de los mejores bailarines de salsa del mundo, las mujeres más hermosas de Colombia y el único lugar de la tierra en donde se come pandebono, chontaduro con sal y miel, cholado y champús, vive paralelamente una violencia desmedida que retrato en el Blog.

miércoles, 9 de abril de 2014

EL VALLE DEL CAUCA ES EL DEPARTAMENTO MÁS VIOLENTO EN COLOMBIA

El 9 de abril de 2014, en la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las víctimas del conflicto armado en Colombia, la Defensoría Nacional del Pueblo entrego un alarmante reporte que indica a las Bandas Criminales, Bacrim, como causantes de la violencia que se vive desde el año pasado en departamento del Valle del Cauca, que lo convierten en el más violento del país.

El defensor nacional del pueblo, Jorge Armando Otálora, aseguró que la violencia no proviene del conflicto armado que vive Colombia desde hace más de 50 años, sino que es generado por las Bacrim.

Según estadísticas del Instituto de Medicina Legal, la Policía Nacional y de la Red Nacional de Atención y Reparación Integral a la víctimas, se observa un incremento en los casos de homicidios, secuestros, extorsiones y desplazamientos en el Valle del Cauca.

En los últimos cuatro (4) años, el departamento del Valle ha registrado a nivel nacional la tasa más alta de homicidios por 100 mil habitantes.

En el 2013 se registraron 3.329 homicidios, 38 secuestros, 601 casos de extorsiones y 10.678 personas fueron desplazadas de manera forzada en el Valle.

Comparativo con otras ciudades, Antioquia registro el año pasado 1.606 homicidios, 26 secuestros, 601 casos de extorsión (por encima del Valle) y 10.960 desplazamientos forzados.

Cuerpos desmembrados

Durante el periodo junio a diciembre de 2013 fueron hallados en el municipio de Buenaventura (Valle del Cauca) nueve (9) cuerpos desmembrados. Por su parte en los meses de enero a marzo quince (15) de 2014 se habían encontrado en el Distrito de Buenaventura, sobre la costa pacífica vallecaucana, diez (10) cuerpos en esa misma condición.

Homicidios contra mujeres

En el departamento del Valle del Cauca fueron asesinadas en el 2013, un total de 250 mujeres del total de 996 a nivel nacional (Colombia), constituyéndose en el Departamento con la más alta cifra de asesinatos contra mujeres.

En nueve (9) de los 42 municipios del Valle del Cauca se registra una tasa de homicidios muy alta, como por ejemplo Buga, Florida, El Dovio, Palmira, Trujillo, Buenaventura, Cali, Cartago y Tuluá.

El incremento en los casos de homicidios en estas poblaciones del Valle del Cauca se debe principalmente a la disputa entre las bandas criminales de Los Rastrojos y Los Urabeños por el control territorial y de los negocios ilícitos (narcotráfico, microtráfico y extorsión entre otros). Esa confrontación que se presenta en las zonas urbanas también se ha trasladado al área rural donde se observa la incidencia de la confrontación armada en los casos de homicidios y desapariciones. En lo que atañe al municipio de Florida allí la influencia es de la guerrilla de las Farc.

Secuestros en el Valle del Cauca

De acuerdo con las estadísticas de la Policía Nacional se observa que en el año 2012 se registraron 24 casos y en el 2013 se presentaron 38 casos lo que representa un incremento del 63%.

El departamento del Valle del Cauca ocupa el primer lugar en la comisión de este delito y le siguen el departamento de Arauca con 35 casos y, Antioquia y Cundinamarca con 26 casos cada uno.

Extorsión

En el 2013 la Policía Nacional registra 357 casos rente a 214 en el 2012, lo que corresponde a un aumento del 60% en las extorsiones. El Valle del Cauca en tema de extorsiones ocupa el segundo lugar después de Antioquia que tiene un registro de 601 casos.

Desplazamiento y desapariciones

Según cifras del Registro Único de Víctimas, administrado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, entre el primero de enero y el 1 de diciembre de 2013 se registraron en Colombia 84.792 víctimas, de las cuales 79.552 fueron de desplazamiento forzado, es decir el 94% del total reportado.

Al observar los datos de desplazamiento forzado por el sitio de expulsión, se tiene cuatro (4) departamentos que concentraron el 57% de las víctimas de este tipo de hecho: Nariño con 14.490 personas desplazadas, es decir el 18% del total del país, Antioquia con 10.960 personas (14%), Valle del Cauca con 10.678 (13%) y Cauca con 88.30 personas (11%).


En cuanto a la recepción de personas, cuatro departamentos recibieron el 53% de las personas desplazadas en este lapso: Bogotá recepcionó 13.697 víctimas es decir el 15% del total, Nariño con 13.210 (14%), Antioquia con 12.938 (14%), y Valle del Cauca con 8.825 (10%).

Cali, capital del Valle del Cauca, está entre las ciudades más violentas del país, con 2001 homicidios en el 2013.

lunes, 10 de febrero de 2014

"RASTROJOS" Y "URABEÑOS" GENERAN LA VIOLENCIA EN CALI Y EL VALLE

El último Informe de Alerta emitido por la Defensoría Nacional del Pueblo sobre la capital del Valle del Cauca y el departamento advierte la vulnerabilidad por los enfrentamientos entre los grupos armados ilegales que pretenden control territorial.

A través de su Sistema de Alertas Tempranas (SAT), la Defensoría del Pueblo acaba de presentar el informe de riesgo 002-14 para la ciudad de Cali y el Valle del Cauca, ante la persistente influencia de milicias de la guerrilla en los sectores aledaños a la ciudad, y la situación de violencia que ejercen los grupos armados ilegales ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’ en los barrios más deprimidos de la capital del Valle y al menos 19 de los 42 municipios del departamento.

El informe advierte del alto riesgo en el que se encuentran cerca de 250.000 habitantes del 55 por ciento de las comunas en Cali, tanto por el inusitado incremento de grupos de delincuencia común que son cooptados por esas organizaciones para la comisión de acciones terroristas, extorsiones y amenazas, como por los enfrentamientos entre los grupos ilegales que a partir de actividades como el sicariato y el microtráfico pretenden ejercer un control territorial, hecho que afecta principalmente a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes (2.134 inmersos en pandillas con presencia en 17 de las 22 comunas de la ciudad), quienes además de estar expuestos a las acciones de dichas estructuras, son instrumentalizados ante sus pretensiones por expandir la violencia, como viene ocurriendo en las ciudades de Medellín, Montería, Barranquilla y Bogotá.

Según el Sistema de Información y Red de Desaparecidos y Cadáveres del Instituto de Medicina Legal, en lo corrido del año 2014 y hasta el 03 de febrero se registraron 142 homicidios en la ciudad de Cali. Datos oficiales de la Policía Nacional indican que el año pasado se presentaron 1.964 homicidios en esa capital, muy similar a lo registrado en 2011 (1.885 muertes violentas) y 2012 (1.861), lo cual ubica a Cali entre las ciudades más violentas del país con una tasa de 85,6 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. Infortunadamente la situación de la capital vallecaucana no es un síntoma aislado, sino el reflejo de una realidad que golpea al departamento en su conjunto, pues durante el año 2013 registró 3.329 asesinatos, de los cuales al menos 1.371 fueron cometidos bajo la expresión del sicariato (809 en Cali). La presencia del frente 30 de las FARC, la Columna Móvil Arturo Ruíz y las compañías Libardo García, Miller Perdomo, Víctor Saavedra, Alonso Cortés y Gabriel Galvis (responsable del reciente atentado en el municipio de Pradera, con saldo de una persona muerta y 56 heridas), sumada a una creciente influencia de “Rastrojos” y “Urabeños”, agravan el panorama de violencia, particularmente crítico en Cali, Buenaventura, Palmira y Tuluá, donde el año pasado se concentró el 74,6 por ciento de los homicidios y donde además coinciden las tres organizaciones en disputa por el control territorial y el narcotráfico.

Pero las alarmas no sólo están encendidas por la tasa de muertes violentas, que a nivel departamental ha sido la más alta del país durante los últimos cuatro años, sino también por delitos como el secuestro (con 38 casos y un incremento del 63 por ciento entre 2012 y el año inmediatamente anterior), y la extorsión (con 357 casos y un aumento del 60 por ciento), conductas criminales que lamentablemente ubican al Valle del Cauca en el primer y segundo lugar de ocurrencia a nivel nacional, y que como se indicó anteriormente, en muchas ocasiones son cometidos por la delincuencia común bajo el encargo de otras organizaciones más poderosas que cambiaron su “modus operandi” por una especie de “outsourcing” ilegal. Puntualmente en Cali y de acuerdo con el Gaula de la Policía Nacional, entre enero y noviembre de 2013 se denunciaron 115 casos de extorsión, muy superior a los 81 casos registrados en el mismo periodo de 2012, es decir un aumento del 42%, lo cual indica una relación entre el aumento de las denuncias y el fortalecimiento de los grupos armados ilegales en la ciudad.

No menos grave resulta el desplazamiento forzado, ahora matizado por una especie de chantaje mediante el cual se ofrece hasta un millón de pesos a quienes presten sus servicios a las estructuras delincuenciales, so pena del pago de una “multa” o el abandono de sus propiedades en defensa de su integridad personal. 

Según el Registro único de Víctimas administrado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, a 31 de diciembre del año pasado se registraron en el país 84.792 víctimas, de las cuales el 94 por ciento sufrieron el deslazamiento forzado. De ellas, 10.678 fueron expulsadas del Valle del Cauca, en tanto que en Cali durante los primeros 10 meses de 2013 habían sido registradas 5.427 víctimas de este fenómeno. 

De hecho, el pasado 3 de Febrero según información suministrada por la Vicaría para la Reconciliación de la Arquidiócesis, se habría producido el desplazamiento de 37 personas en el sector 5 de Potrero Grande por presiones de “Los Urabeños”.

Este último informe de la Defensoría del Pueblo, que se suma a siete más para el departamento y a 10 notas de seguimiento desde 2008, se referencia en el accionar de los grupos guerrilleros y post-desmovilización de las AUC en 19 de los 42 municipios del Valle del Cauca, y advierte que en el caso de Cali los sitios con mayor vulnerabilidad en este momento corresponden a los barrios El Vallado, Brisas de Comuneros, Brisas de Las Palmas, El Retiro, Mojica, Mariano Ramos, Prados del Sur, Mario Correa Rengifo, Los Chorros, Alto Nápoles, Siloé, Belisario Caicedo, Brisas de Mayo, Lleras Camargo, Altos de Belén, Pízamos I y II y Potrero Grande, localizados en 12 comunas de la capital vallecaucana.

Ante este panorama, el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, hizo un nuevo y vehemente llamado a las autoridades nacionales, regionales y locales, para que incrementen el presupuesto en materia de seguridad, fortalezcan la planta de fiscales y Policía Judicial así como la articulación entre las administraciones municipales y departamentales con la Fuerza Pública, a la vez que recomendó diseñar e implementar programas sostenibles de carácter social que permitan superar las condiciones de vulnerabilidad tanto en la ciudad de Cali como en el Valle del Cauca.

Qué dice el Alcalde de Cali

Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero Velasco
Sin desconocer que Cali tiene tasas elevadas de homicidios, el alcalde Rodrigo Guerrero Velasco, recordó que hace más de un año cuando el Observatorio Social mostró que la criminalidad era producto de bandas organizadas, dio la alerta nacional y pidió apoyo al Gobierno Central.

De esta forma salió al paso al informe de prensa emitido por la Defensoría del Pueblo que establece que Cali muestra un aumento de la violencia en esta ciudad.

El mandatario local indicó que si bien el comunicado está bien estructurado, es importante recordar que el llamado al Gobierno Nacional se hizo por cuanto esta ciudad es cruce de caminos de actores insurgentes y de las bandas criminales.

Resaltó que el apoyo de la Presidencia de la República, a través del Ministerio de la Defensa es importante por cuanto se han creado grupos especiales para neutralizar y desarticular verdaderas empresas del crimen organizado, a tal punto que se ha logrado la captura de más de un centenar de objetivos de alto valor, pertenecientes  a bandas como los Urabeños, los Buenaventureños, los Yetris, los lecheros, la Pradera, los Parabólicos, entre otros.

Entre tanto, Carlos José Holguín Molina, secretario de Gobierno, Convivencia y Seguridad, precisó que gracias a un esmerado trabajo de las autoridades, quienes han actuado coordinadamente, la ciudad muestra una significativa percepción de seguridad.
En tal sentido y con base en una encuesta de la firma Ipso Napoleón Franco, un 34 % de los consultados dijeron en 2013 sentirse seguros en esta capital, cuando en el 2012 solo 25 %, así lo manifestaba.

Igualmente, en cuanto a la pregunta de que si se ha sido víctima de robo, el funcionario precisó que el 2012, un 20 % así lo confirmaba, mientras que en el 2013, la cifra se redujo a un 14 %.
En cuanto a otros resultados del 2013, frente al 2012, el robo de personas se redujo del 12 % al 10 %; el hurto a residencias bajó del 4,1 % al 2,4 %, y el de vehículos, del 15,3 % al 12,2 %.

Para el alcalde, Rodrigo Guerrero Velasco, la inversión social de la Administración Municipal también arroja importantes frutos; tal es el caso de las muertes en madres gestantes, coberturas útiles  en materia de vacunación, por encima del 95 % en la aplicación de biológicos del Plan Ampliado de Inmunización, y la instalación de luz blanca en más de 300 parques, a fin de que los habitantes de esos sectores beneficiados retornen a disfrutar de ellos en horas de la noche.

Además, el aumento de la cobertura escolar, implementación de escuelas de formación deportiva, mejoramiento vial, apoyo al Tecnocentro  Somos Pacífico y la instalación de  cámaras de videoseguridad en inmediaciones a los entornos escolares, entre otros.

“Nuestro trabajo no ha sido producto del azar, muestra de ello es lo hecho en la comuna 6, la cual se considera que fue la que más contribuyó a la violencia homicida en el 2013, al hacerse el seguimiento y análisis se descubrió que era el narcomenudeo, las extorsiones a comerciantes, asociadas a muertes de varias personas, de ahí la intervención de los organismos de seguridad y grupos especiales”, indicó.

Agregó que el trabajo se ha reforzado en el sector de Petecuy, donde se ha identificado que se utilizó en su momento su cercanía al río Cauca para utilizar el sector para el tráfico de armas y droga, para lo en 15 días empezarán a operar dos lanchas para aumentar la seguridad y protección.

Finalmente, el médico Guerrero Velasco hizo un llamado a los caleños para que apoyen a sus autoridades, denunciando a los delincuentes, no comprando elementos robados y apoyando las acciones sociales del gobierno caleño.

jueves, 16 de enero de 2014

Cali, la cuarta ciudad más violenta del mundo

Cali, ocupa el cuarto lugar, entre las ciudades más violentas del mundo. Palmira ocupa el puesto once en el ranking.

Posición
Ciudad
País






1
San Pedro Sula
Honduras


2
Caracas
Venezuela



3
Acapulco
México



4
Cali
Colombia



5
Maceió
Brasil



6
Distrito Central
Honduras



7
Fortaleza
Brasil



8
Guatemala
Guatemala



9
João Pessoa
Brasil



10
Barquisimeto
Venezuela



domingo, 8 de diciembre de 2013

"Líneas imaginarias" o "Fronteras invisibles" que acaban con los sueños de los jóvenes en Cali

Las "Fronteras invisibles" o "Líneas imaginarias" que se han apoderado de varios sectores en Cali, están acabando con los sueños de los jóvenes en la Capital del Valle.

Las pandillas han generado en la ciudad un total de 311 asesinatos, de los 1.773 homicidios registrados este año en Cali, muchas de ellos por cruzar simplemente, la esquina de su casa.

En Cali hay 134 pandillas con un total aproximado de 2.134 jóvenes vinculados a estos grupos, lo que significa un crecimiento del 1.300% en comparación con 1.992 cuando solo habían 10 pandillas reconocidas en la ciudad.

Si el crecimiento de pandillas continua así se calcula que para el 2022 podrían existir 201 pandillas.

El 44% de las pandillas se concentran en el Distrito de Aguablanca; de las 134 pandillas, 59 operan en las comunas 13, 14,15 y 21.

En la Comuna 13 existen 21 pandillas, en la 14 existen 14 pandillas, en la comuna 15 operan 16 pandillas y en 21 ocho. 

La comuna 20 es la que más pandillas registra con 26 grupos compuestos por 450 jóvenes, en su mayoría localizados en el barrio Siloé.

La comuna 13 es la segunda comuna con el mayor número de pandillas en la ciudad con 23 pandillas que acogen más de 500 jóvenes activos, el número más alto de jóvenes vinculados que se registra en todo el occidente del país.

En 2012, 11 jóvenes fueron asesinados por el solo hecho de cruzar las llamadas fronteras invisibles

Cinco pandillas operan en toda la ciudad: La alianza, los contra alianza, barón rojo, Avalancha verde y los Warner.

HOMICIDIOS EN CALI

De los 1.773 homicidios registrados a la fecha en la Capital del Valle, 1.662 son hombres y 111 mujeres.

Los principales móviles de homicidios en Cali son las venganzas, por pandillas, riñas, hurto y microtráfico. 

Los homicidios por pandillas representan el 17.5% de los homicidios de la ciudad y es el segundo móvil de muertes violentas en Cali

De los 311 homicidios por pandillas 299 de las víctimas son hombres y 12 son mujeres.

Del total 99 son menores de edad, 93 hombres y 6 mujeres.

Los menores asesinados por pandillas representan el 32% de los muertos por este móvil. 

En Cali han sido asesinados 223 menores de edad el 44% de ellos por pandillas (99 casos).

jueves, 10 de octubre de 2013

Más de doce mil personas capturadas en Cali por diversos delitos en lo corrido del año

En lo transcurrido del año la Policía Metropolitana de Cali ha capturado doce mil 299 personas por todos los delitos, mil 233 de ellos por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego y ha incautado dos mil 766 armas de fuego. 

En Cali continúan desaparecidos 219 personas

Según datos registrados en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres, del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en el municipio de Cali desde el Primero de enero hasta el 30 de septiembre de 2013 se registraron 422 casos, de los cuales aún continúan desaparecidos 219 personas.

sábado, 7 de septiembre de 2013

El drama de los desaparecidos en Cali: “Han pasado tres años y no ha llamado”

Inclinada en un rincón de la Plazoleta de San Francisco, frente a la iglesia que lleva el mismo nombre, en el centro de Cali, Capital del departamento del Valle del Cauca, al sur de Colombia, usando una camiseta blanca con la foto del rostro de un hombre, debajo de la cual se lee: Julián Andrés Jaramillo Díaz, se encuentra María Natalia Jaramillo, una niña de once años que portando en sus pequeñas manos una biblia cubierta con un forro azul, con la cual trata de ocultarse del ardiente sol que a esa hora cae sobre la ciudad.

María, de rasgos delicados ensombrecidos por la tristeza que refleja su mirada, luce una larga trenza que le llega hasta la cintura, como tratando de adornar la foto que tiene estampada en la camiseta. Ella, junto con varias mujeres, hombres y niños e integrantes de ONG´s, se aglomeran en un pequeño espacio de la Plazoleta adornado por fotos de todos los colores y tamaños, así como mensajes escritos en pendones y cartones, para conmemorar el Día Internacional de la Desaparición Forzada, que todos los 30 de agosto se celebra en el mundo.

María, que ahora se encuentra detrás de una pequeña mesa cubierta por una tela blanca, estampada con huellas de pies de diferentes colores y rodeada de fotos de hombres, mujeres y niñas desaparecidas, espera pacientemente y sola, que se inicie la misa para leer un Salmo.

Frente a María, sobre los muros de la iglesia de San Francisco, se pueden leer en carteles y pedazos de cartón sobre el suelo frases como: ¿Por qué se los llevaron? “Jakeline, tú eres la guía de nuestras vidas. Libérenla Sana y Salva. Tú familia te espera con los brazos abiertos. Te extrañamos”. “Gracias a usted soldado por asesinar a sangre fría a mi hija Katherine Soto Ospina”. “Ayúdenos a encontrar a Sandra Viviana Cuellar”.

Mientras preparan la misa y varias mujeres caminan portando camisetas donde se lee: “La desaparición forzada en Colombia ¡SI EXISTE!, y volantes con sus seres queridos desaparecidos, María Natalia Jaramillo con voz melancólica recuerda lo sucedido a su padre.

“Mi papá cuando tenía 29 años salió a trabajar. Ese día a nosotros no nos tocaba clase y me llamo a mi celular y me dijo que por qué no había ido a estudiar. Yo le dije que no tenía clases.  Me dijo que le pasara a mi hermano y se cortó la llamada…”.

María hace una pequeña pausa. Trata de no llorar y respira profundo como intentando deshacer el nudo en su garganta que casi no la deja hablar, en una voz sin aliento a pesar de su juventud sigue su relato: “…entonces no volvió a llamar. Han pasado tres años y no ha vuelto a llamar. Esa fue la última vez que hable con él”.

María, que no aparta sus ojos de la biblia, recuerda que cuando su padre desapareció a finales de mayo de 2010, tenía nueve años y estaba estudiando segundo de primaria. A hora ya está en quinto.

A medida que va oreando sus recuerdos, el pasado llega implacable en una galería de imágenes nostálgica de esos días ya lejanos. María, se aferra a la biblia para contener el llanto al hablar de los momentos que su padre se ha perdido por no estar a su lado. Y repite una a una las frases cariñosas que Julián Andrés Jaramillo le decía a ella y a su hermanito Julián Felipe Jaramillo, próximo a cumplir siete años, frases que retumban en su ser como si fuera un eco acrecentado su tristeza.

“Durante estos tres años mi papá se ha perdido de muchas cosas. La última celebración en que estuvo fue el bautizo de mi hermano. Mi papá se ha perdido de cuatro cumpleaños, de mi primera comunión, también se ha perdido de los cumpleaños de mi hermano, las notas de mi colegio y de mis diplomas. Nos decía “cachorros” cuando nos abrazaba a mi hermano y a mí. Nos decía que nos quería a todos y nosotros les decíamos que también”.

La ausencia forzada de su padre, hace más de tres años, ha hecho de María una niña adulta, que ahora piensa que nadie siente lo que ella y su familia están viviendo.

 “Pues no se puede decir nada porque la familia es la única que sentimos. Los demás no sienten nada. A veces dicen que se ponen en el lugar de nosotros, pero no se siente igual”.

María, que quiere ser doctora cuando sea grande, le pide a las personas que sepan del paradero de su padre, que hagan algo para avisarle dónde está.

“Lo extrañamos todos. Donde quiera que este, si nos escucha, que lo queremos mucho. Que vuelva. Las personas que sepan de él, que, por favor nos llamen o que hagan algo para podernos avisar de él”.


La entrevista debe terminar porque la campanilla que anuncia el inicio de la misa suena. María debe repasar las líneas del salmo que debe leer dentro de pocos minutos. Una mujer con un megáfono y vestida con prendas sacerdotales empieza el rito litúrgico con esta frase: “Que esta eucaristía no sea una rezadera más…”