Capital del Valle y ubicada al Sur de Colombia, Cali es una ciudad en donde se mezclan culturas y etnias que la hacen única en el mundo. Cuna de los mejores bailarines de salsa del mundo, las mujeres más hermosas de Colombia y el único lugar de la tierra en donde se come pandebono, chontaduro con sal y miel, cholado y champús, vive paralelamente una violencia desmedida que retrato en el Blog.

viernes, 21 de noviembre de 2014

LUCHA "CIENTÍFICA" CONTRA LA VIOLENCIA

La Universidad de Washington, recientemente premió a Rodrigo Guerrero, alcalde de Cali, ubicada al suroeste de Colombia, por haber afrontado la lucha contra la violencia desde una perspectiva "científica", con lo que cosechó buenos resultados.

Rodrigo Guerrero Velasco ejerce por segunda vez de alcalde de la Capital del Valle del Cauca desde 2012, tras el período 1992-1994, en el que centró todos sus esfuerzos en tratar de frenar la violencia que entonces sufría la ciudad, donde la tasa de homicidios estaba en 100 por cada 100.000 habitantes.

Médico de formación, Guerrero trató el problema desde una perspectiva epidemiológica, un enfoque que le valió el Premio Roux del Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington.

"La epidemiología no es, como mucha gente piensa, el estudio de las enfermedades infecciosas. Es una ciencia que se dedica a estudiar las causas y contexto de las enfermedades y ha tenido muchísimo éxito. Para la violencia, utilizamos el mismo método", explicó el alcalde.

Lo primero que hizo el equipo de gobierno municipal fue definir el concepto de "violencia" y así determinar el objeto de estudio.

"Utilizamos la definición que da la Organización Mundial de la Salud: el uso de la fuerza física con la intención de hacer daño. Eso excluyó a otros tipos de violencia no menos importantes como, por ejemplo, la violencia psicológica, pero de esta forma pudimos empezar a trabajar para cuantificar el problema", indicó Guerrero.

Con base en esta definición, estudiaron cuándo, dónde y en qué circunstancias se producían los episodios de violencia en la ciudad.

"Vimos que la mayoría de los homicidios ocurrían los fines de semana. Eso nos pareció extraño porque nosotros partíamos de la hipótesis de que la violencia iba vinculada al narcotráfico y nos pareció raro que los carteles esperaran al fin de semana para matar a la gente", aseguró.

En contra de la idea generalizada, el estudio epidemiológico reveló que la mayor parte de la violencia en Cali a principios de los años 90 no era causa del narcotráfico, sino que tenía que ver con el consumo de alcohol y la posesión de armas de fuego.

Desde la alcaldía también definieron al "paciente tipo" víctima de episodios de violencia: un joven varón de baja estratificación social.
El gobierno local negoció entonces con el Ejército para controlar la posesión de armas de fuego y restringió la venta de alcohol por la noche, lo que fue "objeto de muchísima controversia".

"Los dueños de bares y restaurantes se opusieron y aseguraron que eso no iba a rebajar los niveles de violencia, así que les propusimos hacer un ensayo y lo probamos durante tres meses. Los resultados fueron inmediatos", explicó el alcalde.

A juicio del alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, el reconocimiento del premio Rouxde la Universidad de Washington -dotado con 100.000 dólares- no se debe tanto a los resultados obtenidos como al método aplicado.


"Lo único innovador que hice fue tomar la estrategia de la epidemiología y aplicarla a una causa social, la violencia. El procedimiento es extraordinariamente útil", aseguró el alcalde, quien reconoció que, pese a todo, "Cali sigue siendo una ciudad violenta, aunque seguimos trabajando y mejorando en este sentido".



Cuando el Rodrigo Guerrero fue elegido alcalde de Cali, Colombia, él sabía que la violencia estaba matando a más personas en su ciudad que cualquier otra cosa. El uso de métodos científicos, creó un programa de prevención de la violencia que llevó a una caída de 33% en los homicidios.


Presupuesto para Seguridad
Plan de Desarrollo 2012 - 2015

Santiago de Cali $166.243 millones
Medellín $227.189 millones

Policía Metropolitana de Cali
Presupuesto otorgado para operar 2014 $14.000 millones
Presupuesto Necesario $49.000 millones
Cali en su plan de desarrollo 2012- 2015 tiene presupuestado $166.243 millones para la seguridad y convivencia ciudadana. 
Este año, la Policía de Cali recibió $14.000 millones anuales para operar, sin embargo, según la misma Policía, el presupuesto necesario es de $49.000 millones anuales, con el cual se podría cubrir las necesidades de seguridad de la ciudad.
El presupuesto de seguridad para Cali está por debajo del presupuesto de ciudades como Medellín y Bogotá. La capital de Antioquia tiene presupuestado $227.189 millones en su plan de desarrollo. $60.946 millones más que en Cali. Adicional al presupuesto Medellín firmó el primer Plan Integral de Seguridad y Convivencia por un valor de $52.883 millones, con esto se busca mejorar las condiciones de seguridad en la ciudad y generar más recursos.
Por otro lado, Bogotá elabora su presupuesto anual de acuerdo al inventario de necesidades que los diferentes organismos de seguridad y vigilancia realizan. Para la vigencia 2013, dicho inventario superó los $445 mil millones, los cuales fueron aprobados. Adicional al presupuesto se trasladaron $1.000 millones dentro del componente de campañas de prevención y convivencia.
La Personería Municipal de Cali considera que capital del Valle urge de estrategias orientadas a la consecución de más recursos para fortalecer el Plan Integral de Seguridad, pues los recursos actuales son insuficientes.
Dentro de lo contemplado en el Plan Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana 2012 – 2015 de la Alcaldía Municipal de Cali, se ve en la Línea de Acción Número 2 del Eje Estratégico de Control y Presencia Policial, el fortalecimiento del Plan Nacional de Vigilancia por cuadrantes, cuyo objetivo principal es “optimizar el servicio de policía a través del fortalecimiento del talento humano, la delimitación territorial, la asignación de responsabilidades y la distribución eficiente de los recursos, con el fin  de contrarrestar causas y factores generadores de delitos y contravenciones, contribuyendo al mantenimiento de la seguridad y convivencia ciudadana.
Además de esto dicha estrategia el Plan Integral de Convivencia y Seguridad Ciudadana, requiere tanto la implementación y adquisición de elementos tecnológicos que contribuyan al ejercicio de los agentes de policía, como también el aumento en el pie de fuerza de la institución para que esta pueda contar con la capacidad operativa de velar y propender por la seguridad e integridad de los habitantes de la ciudad.
Cabe anotar, según cifras entregada por el Gobierno Municipal, durante el 2014 se realizó un convenio para la ampliación de cuadrantes por $9.700 millones con el Ministerio del Interior, esto permitió la entrega de 398 motocicletas y 38 vehículos.
Combustible para los vehículos de la policía. Al igual que para el mantenimiento por $6.300 millones
Un total de 660 cámaras de seguridad para una inversión de $8.000 millones en cofinanciación con la Nación.
Igualmente se ha realizado la recuperación de 35 puntos de espacios públicos que representan 23.000 metros cuadrados.

Inversión en el aparato de seguridad es mínimo

La violencia en Cali estaría enfocada a las bandas criminales que reclutan a los niños y jóvenes, generando deserción escolar. A ello se suma que en los últimos 30 años la ciudad no ha tenido intervención social. Las cifras reales de violencia se estarían ocultando y además la inversión en el aparato de seguridad es mínimo comparado con otras ciudades capitales.

Las cámaras de seguridad no estarían en funcionamiento en algunas comunas y los programas y proyectos que debe ejecutar el gobierno caleño a través de dependencias no estarían siendo ejecutados a tiempo, según lo afirman los Concejales en Cali.

En un primer análisis hecho por los concejales y que reúne datos de la Policía, la Personería, Cisalva y otras entidades, demuestran que Cali sigue por encima del promedio nacional en homicidios, sumado a la falta de inversión social y de reacción a las acciones del crimen organizado.

Pero lo que más preocupa es que las pandillas conformadas por jóvenes son los protagonistas de las acciones delictivas, afirmaron los ediles.

Para el Concejal Danis Antonio Rentería Chalá, el diagnóstico de los organismos de inteligencia demuestran que los problemas que hoy afronta la capital del Valle, es por la territoriedad que se disputan las bandas “Los Rastrojos” y “Los Urabeños”, quienes reclutan a jóvenes desempleados o sin oportunidad de estudio.

“Las comunas 13, 1,4, 15, 20 y 21 son las que registran mayor desempleo y por ende las que más homicidios registran. Comparado la edad de los desempleados, con la edad de las personas asesinadas, se encuentra una gran similitud”, advierte el Concejal Rentería Chalá, quien llamó al Alcalde Rodrigo Guerrero Velasco, para que tome cartas en el asunto y oferte oportunidades.

“Si seguimos como vamos, esta ciudad en 20 años será una ciudad de adultos mayores, porque los jóvenes son los que mueren”, advierte.

El 53% de los menores que deberían estar en las instituciones educativas no asisten o no logran participar de los cupos ofertados, añadió Dannis Antonio Rentería Chala.
Entre tanto el Concejal Fernando Alberto Tamayo Ovalle, consideró que es necesario responder que está haciendo la justicia colombiana con más de 865 menores capturados en Cali, sindicados en gran mayoría, pero sin avance  en sus procesos judiciales. Por ello, considera Tamayo Ovalle que los menores además de víctimas son la causa de la violencia en Cali.

“Lo vital es que esos jóvenes hoy involucrados en los problemas de violencia de la ciudad, reciban oportunidades en educación y empleo, para que no hagan parte del grupo del 1.400.000, como lo manifiestan los niños en Potrero Grande haciendo referencia al cobro que hacen los menores por sicariar a una persona”; advierte Tamayo Ovalle.

El Concejal también demandó de la Policía Metropolitana desmantelar los sitios donde se expenden los alucinógenos en Cali, que son identificados por la propia comunidad.

A su turno el Concejal John Jairo Hoyos García, indicó que mientras la tasa de muertes llegaba en el 2013 al 30.3%  por cada 100 mil habitantes, Cali mantenía un 85.7% para ese periodo. Y en lo que corre del año 2014, el porcentaje a nivel nacional llega al 27.4%, y en Cali al 63.0%.

Hoyos García, recordó que aunque habría un descenso de muertes en dos comunas, el gobierno no ha podido demostrar a que obedece ese comportamiento. “No se puede decir que es por reducción del horario de la rumba, o por haber limitado el porte ilegal de armas”, afirmó el Concejal Hoyos.

En el caso de los jóvenes, el Concejal Hoyos García, manifestó que los arrestos o capturas van en aumento, situación que debe preocupar al gobierno municipal y a la justicia colombiana. “Por ello no se puede salir a cantar victorias tempranas cuando hay una alerta que debe fijar una política de estado”, agrega.

“Al Alcalde se le olvidó mencionar al recibir el premio en Estados Unidos y en la entrevista en CNN que gracias al fortalecimiento a la fuerza pública que pasó de 198 cuadrantes a 330, con 1948 unidades nuevas de Policía y con 995 motocicletas, vienen afrontando el problema”; consideró John Jairo Hoyos García.

El Concejal Hoyos cuestionó las partidas propuestas por el gobierno municipal con destino a la Policía  Metropolitana por 9 mil millones de pesos, cifra que comparada con años anteriores sería menor. “Entre tanto la secretaría de Gobierno local no logra ejecutar los proyectos que tienen relación con la seguridad, un caso puntual es el proyecto que tiene relación con jóvenes, que tiene asignado más de 2 mil millones de pesos de los cuales solo se han ejecutado 600 millones de pesos y restan dos meses para finalizar el año 2014. Y de 150 millones de pesos para tratar el consumo de sustancias sicoactivas el gasto ha sido cero”, concluye.

A su turno el Concejal Roy Alejandro Barreras Cortés, aseveró que las muertes que se registran en Cali no son hechos aislados. Por ello, afirmó, que Cali sigue siendo una de las ciudades más violentas de Colombia con una tasa del 63% de homicidios por cada 100 mil habitantes y la ciudad número 11 como la más violenta del mundo.

“Se dice que Cali está en una situación geográfica difícil por su cercanía a Buenaventura y Tumaco. Pero eso es un cuento. Cali debe invertir en seguridad ciudadana apoyando a los organismos encargados de ésta tal como lo hacen Bogotá y Medellín y con inversión social”, advierte Barreras Cortés, quien considera que según las estadísticas, Cali sería una de las ciudades donde más roban en Colombia.

Barreras también advierte que las riñas y la violencia intrafamiliar son causales de homicidios por convivencia.

En materia de infraestructura, el Concejal Barreras cuestionó que en gran mayoría las cámaras de vigilancia no funcionan y faltan estaciones para albergar a las unidades de vigilancia. Por lo menos 45 estaciones deben mejorarse y el costo es de 7 mil millones de pesos, pero a la fecha en lo que corre del año solo se han designados 3 mil millones.

Para el Concejal John Michel Maya Bedoya, lo que viene ocurriendo es que en 30 años el tejido social no se ha intervenido como debiera. “Por ello lo que se demostraría ante organismos internacionales es que el gobierno en Cali ha fracasado”, precisó Maya Bedoya.

El Concejal también manifestó que en Cali la vida vale según el nivel socioeconómico de la persona afectada. Para ello puso como ejemplo que cuando las muertes son el oriente de Cali no pasa nada, pero cuando es en Ciudad Jardín o El Ingenio, se genera preocupación, agrega Maya Bedoya.

“En el año 2000 los asesinatos según los porcentajes eran producto de acciones de pandillas y hoy esa sigue siendo la tendencia. Entonces lo que se requiere es generar condiciones para que quienes están en el delito, busquen otras opciones que les generen responsabilidades para envejecer con tranquilidad”, sostiene John Michel Maya Bedoya.

Para el Concejal la película “Ciudad de Dios”, que revelaba la realidad de las favelas en Brasil, hoy es una realidad en Cali. Puso como ejemplo la Comuna 6, donde el mayor nivel de desescolarización existe y eso tiene relación con la violencia y el delito.

Maya Bedoya concluyó que al parecer la realidad de inseguridad en Cali se oculta, “como el avestruz”.

A su turno el Personero de Cali, Andrés Santamaría Garrido, indicó que 247 menores fueron asesinados en el año 2013 en esta ciudad y en lo que corre del año 2014, van más de cien. “Todo lo anterior, dice, corresponde a que la población habita en medio de pobreza y marginalidad. 

Según datos un 17% de las comunas de Cali tienen estas características. Otra situación, asevera el Personero Santamaría es que la contribución presupuestal a la Policía es elástica. En el año 2014, se le asignaron 14 mil millones de pesos, cuando habían demandado  49 mil millones.

“La Policía ejerce una labor de prevención y no de reacción, por  ello proponemos fortalecer los presupuestos para la Policía”, precisó.

Cabe anotar, que en materia de gestión y operación por parte de la Policía en el 2013, se destacan resultados como el aumento del presupuesto en un 10%, en el pie de fuerza a casi 6.500 agentes, y de los cuadrantes a un total de 330.