Capital del Valle y ubicada al Sur de Colombia, Cali es una ciudad en donde se mezclan culturas y etnias que la hacen única en el mundo. Cuna de los mejores bailarines de salsa del mundo, las mujeres más hermosas de Colombia y el único lugar de la tierra en donde se come pandebono, chontaduro con sal y miel, cholado y champús, vive paralelamente una violencia desmedida que retrato en el Blog.

miércoles, 21 de mayo de 2014

SIGUE EL FANTASMA DE LAS "CASAS DE PIQUE" EN BUENAVENTURA

“Las casas de ‘pique’ se mantienen”. “Persisten los homicidios, el desplazamiento y el boleteo”. “La militarización no es la solución”. “La situación es igual, casi peor en los barrios”. “Existen situaciones y versiones encontradas”.

Estas frases reflejan lo que pasa actualmente en el municipio de Buenaventura, en la costa Pacífica, luego de la “intervención especial” el ocho de marzo pasado por parte del Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos, quien desplegó cerca de 900 uniformados en  el Puerto para frenar los asesinatos, descuartizamientos y desapariciones forzosas que en lo corrido del 2014 aumentaron de manera alarmante en esta margina población del departamento del Valle del Cauca.

Mientras el comandante de la Policía en el Distrito de Buenaventura, coronel José Miguel Correa, asegura que en los últimos trece días (del 3 al 15 de mayo) no se han presentado homicidios y que tienen en su poder a tres hombres implicados en los desmembramiento de personas; habitantes del Puerto, la iglesia, el sector empresarial y organismos de derechos humanos, sostiene que la situación no ha cambiado y que por el contrario se torna más grave.

Natalia Ocoró, de la Red de mujeres contra los feminicidios en Buenaventura, asegura que los asesinatos se mantienen, la situación de “pique” se mantiene y que el “Plan de Choque” es un asunto coyuntural.

Por su parte, el sector empresarial del Puerto, a través del presidente de la Cámara de Comercio de Buenaventura, Alexander Micolta, sostiene que a pesar de que a avanzado en capturas y existe una mayor confianza de la comunidad con la militarización de la ciudad, persisten los casos de homicidios, desplazamientos y boleteo.

A su turno, la coordinadora de la mesa de victimas de Buenaventura, Obdulia Valencia, y quien actualmente se encuentra amenazada de muerte, asegura que la militarización no es la solución y que gente en la calle se pregunta: ¿qué pasará cuando se vaya la Fuerza Pública?

Para el sacerdote José Adriel Ruiz, de la Comisión de Vida y Paz de la iglesia católica de Buenaventura, la situación es igual y casi peor en los barrios de baja mar. Para el prelado, con las medidas adoptadas no se está resolviendo el problema de fondo en el Puerto.

Precisamente, ante la serie de situaciones y versiones encontradas de lo que pasa en el Puerto de Buenaventura, este lunes 19 de mayo, la Defensoría Regional del Pueblo, a través de su titular Carlos Hernán Rodríguez, adelantará una Audiencia con la comunidad, para conocer el grado de cumplimiento e incumplimiento del Gobierno Nacional, con lo prometido en materia social para combatir la violencia.

Es tan grave situación que se vive en el Puerto de Buenaventura, por donde se mueve el 60 por ciento del comercio exterior colombiano, que recientemente el propio director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, viajo a la zona y recorrió varios sectores del municipio para conocer con sus propios ojos lo que sucede en esta población.

José Miguel Vivanco resaltó la necesidad de generar verdaderas políticas institucionales para contrarrestar la violencia en esta zona de Colombia.

“Lamentablemente los hechos de inseguridad en Buenaventura continúan y los índices de violación a los derechos humanos son muy altos, quizá los más altos del país, por eso venimos a conocer la perspectiva y el Plan de Acción del gobierno departamental en lo que concierne al Puerto”, agrego Vivanco.

Vivanco reconoció que ha habido un reforzamiento en la presencia de Infantería de Marina en el Puerto: “creo que se ha incrementado la confianza de la comunidad pero esa presencia debe traducirse en el control de la mafia para que no continúen  las desapariciones forzadas ni los asesinatos.  Se hace urgente incrementar el número de fiscales en ese Municipio para atender aproximadamente 995 investigaciones sobre las desapariciones y violencia en general.”

Buenaventura en números

En el más recientemente informe del Comité Interinstitucional Humanitario de Buenaventura, para la Sala de Situación Humanitaria Colombia,  Ocha, asegura que a
pesar de las alertas tempranas y de las denuncias realizadas, la violencia armada sigue teniendo graves consecuencias sobre Buenaventura.

En octubre de 2012, cerca de cinco mil personas se desplazaron en la zona urbana del municipio. Una emergencia similar se presentó en noviembre de 2013, cuando se desplazaron cerca de seis mil personas. En 2014, la situación humanitaria del municipio se sigue deteriorando, nuevos casos de desplazamiento masivo se presentaron en la zona rural y sigue en aumento la cifra de personas desplazadas de forma individual.

En los primeros meses de 2014, investigaciones revelaron la crueldad de los crímenes que ocurren en Buenaventura. El incremento del pie de fuerza en la zona y la intervención administrativa del nivel nacional, fueron algunas de las medidas adoptadas para dar respuesta urgente a la situación.

Para la Sala de Situación Humanitaria Colombia, Ocha, el plan de respuesta anunciado para Buenaventura por el Presidente Santos el ocho de marzo pasado, busca atender una situación que ha sido reportada por la Defensoría del Pueblo, Acnur y Acnudh desde antes de 2012.

Mientras algunas autoridades locales no reconocían el problema, en 2012 se presentaron 132 homicidios en Buenaventura y 162 en 2013.

La impunidad es una preocupación esencial: a finales de 2013 se habían abierto 1.200 planes metodológicos de investigación con sólo diez fiscales, y sólo un investigador del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) dedicado a homicidios; recursos logísticos insuficientes; retrasos en la identificación de víctimas por la falta de un laboratorio forense local y la falta de operaciones concretas en contra de las estructuras criminales.

Entre otros retos se encuentran la débil coordinación institucional; la baja participación de instituciones -exceptuando a la Policía (Sijin)- en los espacios relacionados con la búsqueda de desaparecidos; deficiencias en provisión de asistencia y albergue a víctimas; la falta de consulta previa en proyectos de vivienda; baja calidad de la educación y las limitadas opciones para jóvenes; la invisibilización de la violencia sexual; y la escasa presencia de la fuerza pública en los barrios.

Es necesario reforzar la vigilancia del gasto público, incluyendo el tema de atención a víctimas del desplazamiento forzado. También es esencial mayor compromiso por parte del sector privado para la generación de empleo sostenible.

Mujeres asesinadas 2014

WENDY VANESA QUIÑONES
MAYDIS RENTERIA GARCIA
MARISOL MEDINA ARBOLEDA
MARIA FERNANDA DE LA ROSA SEGURA
MARI JENNY ORTIZ CAMACHO
CLARA EMILSEN ANGULO
YAMILET BARAHONA
EMILSEN ANGULO
GLORIA STEFANIA BRANDO SALAZAR
     
Durante el periodo junio a diciembre de 2013, fueron hallados en Buenaventura nueve cuerpos desmembrados.

En el Valle del Cauca fueron asesinadas en el 2013, un total de 250 mujeres del total de 996 a nivel nacional, constituyéndose en el Departamento con la más alta cifra de asesinato contra mujeres.


De enero a marzo 11 de 2014, según el Instituto de Medicina legal se registraron 949 homicidios en el Valle del Cauca.

INFORME EN AUDIO

miércoles, 9 de abril de 2014

EL VALLE DEL CAUCA ES EL DEPARTAMENTO MÁS VIOLENTO EN COLOMBIA

El 9 de abril de 2014, en la conmemoración del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las víctimas del conflicto armado en Colombia, la Defensoría Nacional del Pueblo entrego un alarmante reporte que indica a las Bandas Criminales, Bacrim, como causantes de la violencia que se vive desde el año pasado en departamento del Valle del Cauca, que lo convierten en el más violento del país.

El defensor nacional del pueblo, Jorge Armando Otálora, aseguró que la violencia no proviene del conflicto armado que vive Colombia desde hace más de 50 años, sino que es generado por las Bacrim.

Según estadísticas del Instituto de Medicina Legal, la Policía Nacional y de la Red Nacional de Atención y Reparación Integral a la víctimas, se observa un incremento en los casos de homicidios, secuestros, extorsiones y desplazamientos en el Valle del Cauca.

En los últimos cuatro (4) años, el departamento del Valle ha registrado a nivel nacional la tasa más alta de homicidios por 100 mil habitantes.

En el 2013 se registraron 3.329 homicidios, 38 secuestros, 601 casos de extorsiones y 10.678 personas fueron desplazadas de manera forzada en el Valle.

Comparativo con otras ciudades, Antioquia registro el año pasado 1.606 homicidios, 26 secuestros, 601 casos de extorsión (por encima del Valle) y 10.960 desplazamientos forzados.

Cuerpos desmembrados

Durante el periodo junio a diciembre de 2013 fueron hallados en el municipio de Buenaventura (Valle del Cauca) nueve (9) cuerpos desmembrados. Por su parte en los meses de enero a marzo quince (15) de 2014 se habían encontrado en el Distrito de Buenaventura, sobre la costa pacífica vallecaucana, diez (10) cuerpos en esa misma condición.

Homicidios contra mujeres

En el departamento del Valle del Cauca fueron asesinadas en el 2013, un total de 250 mujeres del total de 996 a nivel nacional (Colombia), constituyéndose en el Departamento con la más alta cifra de asesinatos contra mujeres.

En nueve (9) de los 42 municipios del Valle del Cauca se registra una tasa de homicidios muy alta, como por ejemplo Buga, Florida, El Dovio, Palmira, Trujillo, Buenaventura, Cali, Cartago y Tuluá.

El incremento en los casos de homicidios en estas poblaciones del Valle del Cauca se debe principalmente a la disputa entre las bandas criminales de Los Rastrojos y Los Urabeños por el control territorial y de los negocios ilícitos (narcotráfico, microtráfico y extorsión entre otros). Esa confrontación que se presenta en las zonas urbanas también se ha trasladado al área rural donde se observa la incidencia de la confrontación armada en los casos de homicidios y desapariciones. En lo que atañe al municipio de Florida allí la influencia es de la guerrilla de las Farc.

Secuestros en el Valle del Cauca

De acuerdo con las estadísticas de la Policía Nacional se observa que en el año 2012 se registraron 24 casos y en el 2013 se presentaron 38 casos lo que representa un incremento del 63%.

El departamento del Valle del Cauca ocupa el primer lugar en la comisión de este delito y le siguen el departamento de Arauca con 35 casos y, Antioquia y Cundinamarca con 26 casos cada uno.

Extorsión

En el 2013 la Policía Nacional registra 357 casos rente a 214 en el 2012, lo que corresponde a un aumento del 60% en las extorsiones. El Valle del Cauca en tema de extorsiones ocupa el segundo lugar después de Antioquia que tiene un registro de 601 casos.

Desplazamiento y desapariciones

Según cifras del Registro Único de Víctimas, administrado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, entre el primero de enero y el 1 de diciembre de 2013 se registraron en Colombia 84.792 víctimas, de las cuales 79.552 fueron de desplazamiento forzado, es decir el 94% del total reportado.

Al observar los datos de desplazamiento forzado por el sitio de expulsión, se tiene cuatro (4) departamentos que concentraron el 57% de las víctimas de este tipo de hecho: Nariño con 14.490 personas desplazadas, es decir el 18% del total del país, Antioquia con 10.960 personas (14%), Valle del Cauca con 10.678 (13%) y Cauca con 88.30 personas (11%).


En cuanto a la recepción de personas, cuatro departamentos recibieron el 53% de las personas desplazadas en este lapso: Bogotá recepcionó 13.697 víctimas es decir el 15% del total, Nariño con 13.210 (14%), Antioquia con 12.938 (14%), y Valle del Cauca con 8.825 (10%).

Cali, capital del Valle del Cauca, está entre las ciudades más violentas del país, con 2001 homicidios en el 2013.

lunes, 10 de febrero de 2014

"RASTROJOS" Y "URABEÑOS" GENERAN LA VIOLENCIA EN CALI Y EL VALLE

El último Informe de Alerta emitido por la Defensoría Nacional del Pueblo sobre la capital del Valle del Cauca y el departamento advierte la vulnerabilidad por los enfrentamientos entre los grupos armados ilegales que pretenden control territorial.

A través de su Sistema de Alertas Tempranas (SAT), la Defensoría del Pueblo acaba de presentar el informe de riesgo 002-14 para la ciudad de Cali y el Valle del Cauca, ante la persistente influencia de milicias de la guerrilla en los sectores aledaños a la ciudad, y la situación de violencia que ejercen los grupos armados ilegales ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’ en los barrios más deprimidos de la capital del Valle y al menos 19 de los 42 municipios del departamento.

El informe advierte del alto riesgo en el que se encuentran cerca de 250.000 habitantes del 55 por ciento de las comunas en Cali, tanto por el inusitado incremento de grupos de delincuencia común que son cooptados por esas organizaciones para la comisión de acciones terroristas, extorsiones y amenazas, como por los enfrentamientos entre los grupos ilegales que a partir de actividades como el sicariato y el microtráfico pretenden ejercer un control territorial, hecho que afecta principalmente a los niños, niñas, adolescentes y jóvenes (2.134 inmersos en pandillas con presencia en 17 de las 22 comunas de la ciudad), quienes además de estar expuestos a las acciones de dichas estructuras, son instrumentalizados ante sus pretensiones por expandir la violencia, como viene ocurriendo en las ciudades de Medellín, Montería, Barranquilla y Bogotá.

Según el Sistema de Información y Red de Desaparecidos y Cadáveres del Instituto de Medicina Legal, en lo corrido del año 2014 y hasta el 03 de febrero se registraron 142 homicidios en la ciudad de Cali. Datos oficiales de la Policía Nacional indican que el año pasado se presentaron 1.964 homicidios en esa capital, muy similar a lo registrado en 2011 (1.885 muertes violentas) y 2012 (1.861), lo cual ubica a Cali entre las ciudades más violentas del país con una tasa de 85,6 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. Infortunadamente la situación de la capital vallecaucana no es un síntoma aislado, sino el reflejo de una realidad que golpea al departamento en su conjunto, pues durante el año 2013 registró 3.329 asesinatos, de los cuales al menos 1.371 fueron cometidos bajo la expresión del sicariato (809 en Cali). La presencia del frente 30 de las FARC, la Columna Móvil Arturo Ruíz y las compañías Libardo García, Miller Perdomo, Víctor Saavedra, Alonso Cortés y Gabriel Galvis (responsable del reciente atentado en el municipio de Pradera, con saldo de una persona muerta y 56 heridas), sumada a una creciente influencia de “Rastrojos” y “Urabeños”, agravan el panorama de violencia, particularmente crítico en Cali, Buenaventura, Palmira y Tuluá, donde el año pasado se concentró el 74,6 por ciento de los homicidios y donde además coinciden las tres organizaciones en disputa por el control territorial y el narcotráfico.

Pero las alarmas no sólo están encendidas por la tasa de muertes violentas, que a nivel departamental ha sido la más alta del país durante los últimos cuatro años, sino también por delitos como el secuestro (con 38 casos y un incremento del 63 por ciento entre 2012 y el año inmediatamente anterior), y la extorsión (con 357 casos y un aumento del 60 por ciento), conductas criminales que lamentablemente ubican al Valle del Cauca en el primer y segundo lugar de ocurrencia a nivel nacional, y que como se indicó anteriormente, en muchas ocasiones son cometidos por la delincuencia común bajo el encargo de otras organizaciones más poderosas que cambiaron su “modus operandi” por una especie de “outsourcing” ilegal. Puntualmente en Cali y de acuerdo con el Gaula de la Policía Nacional, entre enero y noviembre de 2013 se denunciaron 115 casos de extorsión, muy superior a los 81 casos registrados en el mismo periodo de 2012, es decir un aumento del 42%, lo cual indica una relación entre el aumento de las denuncias y el fortalecimiento de los grupos armados ilegales en la ciudad.

No menos grave resulta el desplazamiento forzado, ahora matizado por una especie de chantaje mediante el cual se ofrece hasta un millón de pesos a quienes presten sus servicios a las estructuras delincuenciales, so pena del pago de una “multa” o el abandono de sus propiedades en defensa de su integridad personal. 

Según el Registro único de Víctimas administrado por la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, a 31 de diciembre del año pasado se registraron en el país 84.792 víctimas, de las cuales el 94 por ciento sufrieron el deslazamiento forzado. De ellas, 10.678 fueron expulsadas del Valle del Cauca, en tanto que en Cali durante los primeros 10 meses de 2013 habían sido registradas 5.427 víctimas de este fenómeno. 

De hecho, el pasado 3 de Febrero según información suministrada por la Vicaría para la Reconciliación de la Arquidiócesis, se habría producido el desplazamiento de 37 personas en el sector 5 de Potrero Grande por presiones de “Los Urabeños”.

Este último informe de la Defensoría del Pueblo, que se suma a siete más para el departamento y a 10 notas de seguimiento desde 2008, se referencia en el accionar de los grupos guerrilleros y post-desmovilización de las AUC en 19 de los 42 municipios del Valle del Cauca, y advierte que en el caso de Cali los sitios con mayor vulnerabilidad en este momento corresponden a los barrios El Vallado, Brisas de Comuneros, Brisas de Las Palmas, El Retiro, Mojica, Mariano Ramos, Prados del Sur, Mario Correa Rengifo, Los Chorros, Alto Nápoles, Siloé, Belisario Caicedo, Brisas de Mayo, Lleras Camargo, Altos de Belén, Pízamos I y II y Potrero Grande, localizados en 12 comunas de la capital vallecaucana.

Ante este panorama, el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, hizo un nuevo y vehemente llamado a las autoridades nacionales, regionales y locales, para que incrementen el presupuesto en materia de seguridad, fortalezcan la planta de fiscales y Policía Judicial así como la articulación entre las administraciones municipales y departamentales con la Fuerza Pública, a la vez que recomendó diseñar e implementar programas sostenibles de carácter social que permitan superar las condiciones de vulnerabilidad tanto en la ciudad de Cali como en el Valle del Cauca.

Qué dice el Alcalde de Cali

Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero Velasco
Sin desconocer que Cali tiene tasas elevadas de homicidios, el alcalde Rodrigo Guerrero Velasco, recordó que hace más de un año cuando el Observatorio Social mostró que la criminalidad era producto de bandas organizadas, dio la alerta nacional y pidió apoyo al Gobierno Central.

De esta forma salió al paso al informe de prensa emitido por la Defensoría del Pueblo que establece que Cali muestra un aumento de la violencia en esta ciudad.

El mandatario local indicó que si bien el comunicado está bien estructurado, es importante recordar que el llamado al Gobierno Nacional se hizo por cuanto esta ciudad es cruce de caminos de actores insurgentes y de las bandas criminales.

Resaltó que el apoyo de la Presidencia de la República, a través del Ministerio de la Defensa es importante por cuanto se han creado grupos especiales para neutralizar y desarticular verdaderas empresas del crimen organizado, a tal punto que se ha logrado la captura de más de un centenar de objetivos de alto valor, pertenecientes  a bandas como los Urabeños, los Buenaventureños, los Yetris, los lecheros, la Pradera, los Parabólicos, entre otros.

Entre tanto, Carlos José Holguín Molina, secretario de Gobierno, Convivencia y Seguridad, precisó que gracias a un esmerado trabajo de las autoridades, quienes han actuado coordinadamente, la ciudad muestra una significativa percepción de seguridad.
En tal sentido y con base en una encuesta de la firma Ipso Napoleón Franco, un 34 % de los consultados dijeron en 2013 sentirse seguros en esta capital, cuando en el 2012 solo 25 %, así lo manifestaba.

Igualmente, en cuanto a la pregunta de que si se ha sido víctima de robo, el funcionario precisó que el 2012, un 20 % así lo confirmaba, mientras que en el 2013, la cifra se redujo a un 14 %.
En cuanto a otros resultados del 2013, frente al 2012, el robo de personas se redujo del 12 % al 10 %; el hurto a residencias bajó del 4,1 % al 2,4 %, y el de vehículos, del 15,3 % al 12,2 %.

Para el alcalde, Rodrigo Guerrero Velasco, la inversión social de la Administración Municipal también arroja importantes frutos; tal es el caso de las muertes en madres gestantes, coberturas útiles  en materia de vacunación, por encima del 95 % en la aplicación de biológicos del Plan Ampliado de Inmunización, y la instalación de luz blanca en más de 300 parques, a fin de que los habitantes de esos sectores beneficiados retornen a disfrutar de ellos en horas de la noche.

Además, el aumento de la cobertura escolar, implementación de escuelas de formación deportiva, mejoramiento vial, apoyo al Tecnocentro  Somos Pacífico y la instalación de  cámaras de videoseguridad en inmediaciones a los entornos escolares, entre otros.

“Nuestro trabajo no ha sido producto del azar, muestra de ello es lo hecho en la comuna 6, la cual se considera que fue la que más contribuyó a la violencia homicida en el 2013, al hacerse el seguimiento y análisis se descubrió que era el narcomenudeo, las extorsiones a comerciantes, asociadas a muertes de varias personas, de ahí la intervención de los organismos de seguridad y grupos especiales”, indicó.

Agregó que el trabajo se ha reforzado en el sector de Petecuy, donde se ha identificado que se utilizó en su momento su cercanía al río Cauca para utilizar el sector para el tráfico de armas y droga, para lo en 15 días empezarán a operar dos lanchas para aumentar la seguridad y protección.

Finalmente, el médico Guerrero Velasco hizo un llamado a los caleños para que apoyen a sus autoridades, denunciando a los delincuentes, no comprando elementos robados y apoyando las acciones sociales del gobierno caleño.