domingo, 24 de abril de 2011

Asesinado joven de 18 años porque le perturbo el sueño a un hombre

Sucedió a las nueve y 50 minutos de la noche. Hacía frío. La lluvia no cesaba. Un torrencial aguacero caía sobre el Oriente de la Capital del Valle.

En una esquina del Barrio Siete de Agosto, en la Carrera Novena con Calle 72, que da con la Avenida Ciudad de Cali, varios jóvenes, entre ellos, Andrés Felipe Galindo Rueda, de 18 años, se encontraban guareciéndose de la lluvia en un antejardín, que da a una ferretería, luego de llevar a sus casas varias amigas en el Barrio Alfonso López.

De regreso, la lluvia los obligo a buscar ese sitio para no mojarse.

A esa hora de la noche, el propietario del almacén, se encontraba ya durmiendo.

Los jóvenes, mientras pasaba la lluvia, empezaron a hablar en voz alta, lo cual perturbo el sueño del propietario de la ferretería.

Él, en tono desafiante, les dijo a los muchachos que se retiraran del lugar porque no lo dejan dormir. Este hecho no les gusto a los jóvenes, ante lo cual siguieron en el antejardín esperando que escampara.

Al ver que no se retiraron, el dueño de la ferretería de nuevo salió al antejardín, pero esta vez con un revolver en la mano y disparo en dos ocasiones.

Una de esos disparos le produjo una herida en el tórax a Andrés Felipe Galindo Rueda. De inmediato sus amigos lo trasladaron al Hospital Joaquín Paz Borrero, en donde a los quince minutos de haber ingresado, falleció.

Sus amigos, al ver lo que había sucedido, de inmediato dieron aviso a la Policía, quienes capturaron al propietario de la ferretería, pero que horas después lo dejaron en libertad, porque según las autoridades, no había evidencia de que el había sido el causante de la muerte de Andrés Felipe Galindo Rueda.

El padrastro de Felipe, que hacía un año había terminado sus estudios secundarios, aseguró que los policías de la Estación de Alfonso López, manifestaron que para ser detenido un asesino, el testigo ocular tiene que ser la autoridad.

De inmediato, el padre del Andrés Felipe, se traslado a la sede de la Fiscalía General de la Nación en Cali y allí, el Juez no le recibió la demanda, porque no habían testigos del hecho.

Ante esto, el padrastro de Felipe Galindo, que tenía proyectado viajar a España en busca de un futuro, manifestó que el caso lo llevará hasta las últimas consecuencias para que se haga justicia.

“Aquí en Cali es el pan de cada día que matan las personas y la Policía nunca ve. Uno se queda sin palabras al ver la intolerancia y la maldad que se esta viviendo en Cali”, recalcó.

El padrastro de Andrés Felipe Galindo Rueda, asegura que era un muchacho sano, por lo cual el barrio Siete de Agosto esta indignado.

Cabe anotar, que la Policía Metropolitana de Cali ha capturado entre el primero de Enero al 23 de Abril del presente año, a 132 personas por el delito de homicidio y 215 por lesiones personales.

lunes, 10 de enero de 2011

En los primeros diez días de 2011, 43 personas fueron asesinadas y 60 heridas en la Capital del Valle

Trascurridos los primeros díez días del año 2011, un total de 43 personas fueron asesinadas en Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia, en hechos aislados y en su mayoría cometidos con armas de fuego.

Según la Policía Metropolitana de Cali, entre el Sábado primero y el lunes 10 de Enero, en la Capital del Valle tres menores de 13, 14 y 17 años fueron asesinados, así como cuatro mujeres y 36 hombres.

Durante igual período, 60 personas resultaron heridas en hechos aislados, de los cuales siete fueron menores de edad, cinco mujeres y 48 hombres.

Entre los menores heridos, dos fueron por balas perdidas, un niño al manipular un arma de fuego en su hogar y el resto en riñas entre pandillas.

Con base a estos datos, un promedio de cinco homicidios por día se cometieron en la ciudad durante el primero y el diez de Enero del año nuevo, según los resultados operacionales diarios de la Policía Metropolitana de Cali.

Durante estos primeros diez días del 2011, un total de 76 disparos acabaron con la vida de las 43 personas. En muchas ocasiones las personas asesinadas recibieron más de cuatro disparos en diferentes partes del cuerpo.

Igualmente la Policía durante este mismo período, logró la incautación de 614 armas blancas y 66 armas de fuego.

Por días
El Primero de Enero del 2011 en Cali, tres personas fueron asesinadas, una de las cuales le propinaron cuatro disparos y cuatro personas resultaron heridas, entre ellas una mujer de 66 años quien recibió cinco tiros.

El Domingo dos de enero del nuevo año, en la Capital del Valle, diez personas fueron asesinadas, entre ellas una mujer de 43 años y un menor de 13 años por retaliaciones entre pandillas. Ese mismo día 22 personas resultaron heridas (16 por armas de fuego), entre las que figuran cuatro menores de 16 y 17 años.

Para el Lunes 3 de Enero en Cali se asesinaron cinco personas, una de las cuales fue un menor de 17 años. Los heridos sumaron nueve personas.

El Martes 4 de Enero la cifra bajo a tres muertos. En un solo caso se presentaron dos muertos y tres heridos en una residencia del Barrio Saavedra Galindo. Los heridos ese mismo día fueron siete personas (entre ellas una joven de 19 años).

El Miércoles 5 de Enero del 2011, los muertos solo fueron dos, uno de los cuales fue un niño de 14 años quién murió de un disparo en la espalda. Los heridos ese día sumaron tres, en donde otro menor de 16 años figura en la lista.

Para el Jueves 6 de Enero los asesinatos en Cali llegó a tres personas e igual número de heridos.

El Viernes 7 de Enero, cuatro fueron los asesinatos y un menor de 17 años resultó herido.

El Sábado 8 de Enero, la cifra de homicidios aumentó a cinco y los heridos también cinco personas.

En el noveno día del año nuevo los asesinatos fueron en total dos y los heridos tres.

El Décimo día de 2011 los homicidios fueron cinco y los heridos dos.

sábado, 4 de diciembre de 2010

En Cali se consume más marihuana y cocaína que en el resto de Colombia. La ciudad está por encima de Ecuador y Perú en consumo

Mientras las autoridades adelantan operativos en diferentes sectores de Cali para combatir el “microtráfico”, que deja hasta el momento 3.512 personas capturadas por traficar con alucinógenos, el consumo en la ciudad de drogas ilegales como la marihuana y la cocaína, están por encima de los indicadores nacionales.

El más reciente informe del Observatorio Social de la Secretaría de Salud Pública Municipal, establece que la Cannabis (marihuana) es la droga con el nivel más alto de consumo en Cali. En la Capital del Valle el 10,6 de cada cien personas habría consumido marihuana alguna vez en la vida. Este porcentaje es 32 por ciento mayor que el observado en Colombia (8%) y 29 por ciento mayor que el observado en el Departamento del Valle del Cauca (8,2%).

En Cali, el 3,9% de los caleños ha consumido marihuana en el último año. Este porcentaje es 69% más alto que el observado en Colombia (2,3%), y 44% mayor que el observado en el Valle del Cauca (2,7%).

Contrastando los datos de Cali con resultados de encuestas comparables con otros países de la región, se encuentra que supera las tasas presentadas en Ecuador y Perú (inferior al 1% en cada caso) y es inferior a las de Bolivia (4,3%) y Argentina, Chile y Uruguay (entre 6 y 7,5%).

En general 12,1% de cada cien caleños habría consumido alguna sustancia ilegal en algún momento de la vida.

En el caso de la cocaína, el porcentaje de consumo en Cali es del 28 por ciento, mayor que en el total de Colombia.

Información adicional proveniente de una encuesta realizada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Cali, en niños y niñas hasta los 17 años, en situación de calle, se pudo establecer que el 38% consume marihuana, por encima de Bogotá con 25% y por debajo de Medellín en donde se encontró que el 56% consume Cannabis.

El 8% de los menores de 17 años en situación de calle consume bazuco, el 23% consume cocaína y un 15% consume otros tipos de sustancias psicoactivas.

Cabe anotar que el consumo de estas drogas ilegales se concentra en la población mayor de 11 años.

El Observatorio Social de la Secretaría de Salud Pública Municipal, luego de analizar estas cifras, estableció que en la ciudad de Cali el consumo de sustancias psicoactivas ilegales se presenta como un problema prioritario de salud pública, sobrepasando los índices nacionales.

La cocaína se constituye en la droga de mayor relevancia, aunque también preocupan las cifras de intoxicaciones por heroína; los bajos precios, el fácil acceso y la mala calidad de estas drogas, son algunas de las probables causas de los altos índices de consumo y de intoxicaciones.

Se estableció que los habitantes de la Comuna 16, son quienes posiblemente, presentan un riesgo incrementado de consumo en relación al resto de comunas de la ciudad de Cali.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Cali, primer lugar en desaparecidos en Colombia. Una persona desaparece por día en la ciudad

Mientras en el 2009, un total de 407 personas desaparecieron en Cali, por diferentes causas, a un mes de finalizar el 2010, la cifra ya es de 405. Lo que significa que al finalizar el presente año, las personas desaparecidas en Cali sobrepasarán la cifra del año anterior.

“Eso es aberrante. A uno no le cabe en la cabeza que en pleno siglo XXI subsistan este tipo de delitos, además porque la desaparición forzada sigue siendo un delito muy grave y de lesa humanidad”.

Así se refirió al tema Manuel Torres, Personero Municipal de Cali al revelar las cifras de personas que desaparecen en la tercera ciudad más importante de Colombia. Y no es para menos. Diariamente en la ciudad se desaparece una persona y mensualmente cerca de 40.

Entre Enero y Noviembre de 2010, los meses de presentaron el mayor número de desaparecidos fueron: Junio con 47, seguido de Marzo, Abril y Septiembre con 44, Enero con 41 y Octubre con 39.

Según la Dirección Operativa de Ministerio Público, Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, de la Personería de Cali, a Noviembre de 2010 se han desaparecido 246 hombres, de los cuales, 196 son adultos, 37 adolescentes y 13 menores de edad. Con relación a las mujeres, 158 son mujeres (84 adultas, 63 adolescentes y 11 menores).

Para el Personero de Cali, el 70 y 80 por ciento de las desapariciones en Cali obedece al tema de vendettas y delincuencia común, sobre todo relacionados con el narcotráfico.

Los hombres son los que más desaparecen, entre los 25 y 33 años. El otro 30 por ciento son personas que voluntariamente se van, sobre todo las niñas y los jóvenes aburridos que buscan otros espacios, así como también las personas que tienen deudas.

“Hay que llamar la atención de las niñas entre los 18 y 25 años que se prestan para que las induzcan a la prostitución. De ellas, son las que más tenemos informes de desapariciones, lo cual tiene que ver con la trata de blancas en la ciudad”, recalcó Manuel Torres.

El año 2009 desaparecieron en total 270 hombres (233 adultos, 29 adolescentes y 8 menores) y en mujeres 137 (57 adultas, 70 adolescentes y 10 menores). De ese total aparecieron con vida 114 (59 hombres y 55 mujeres).

Hasta el Noviembre de 2010 han regresado a sus hogares en Cali un total de 98 personas (54 hombres y 41 mujeres).

“Los desaparecidos se han vuelto un elemento más de la guerra. De los grupos irregulares no solo en Cali, sino en Colombia. Ahora no solamente matan, sino que también desaparecen y eso genera un mayor dolor a las familias, ya que no saben qué pasó con su ser querido y siempre albergan la esperanza de que hoy aparezcan”, sostiene el Personero de Cali.

El funcionario del Ministerio Público, reveló que todas las personerías del país, incluyendo la de Cali, trabajan para poner en marcha un Protocolo que hace menos de un mes, el Senado de la República, ratifico a través de un Convenio Internacional de Naciones Unidas, donde Colombia es el país número 20 que lo pondrá en operación en defensa de los desaparecidos y sus familias.

El Personero Municipal de Cali, se mostró preocupado, porque en muchos casos se denuncian las desapariciones una semana o un mes después del hecho, lo que imposibilita a las autoridades a hacer una buena labor de investigación.

“Proporcionalmente con el número de habitantes de Bogotá y Medellín, Cali es la ciudad que más desaparecidos tiene hoy en Colombia, seguida del Puerto de Buenaventura que tiene mucho más de 400 desaparecidos hasta el momento. Es decir, Cali tendría el primer lugar en desaparecidos”, puntualizó Manuel Torres, Personero Municipal.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Entre 7 y 8 personas se suicidan por mes en Cali. La mayoría se ahorcan

Ahorcándose, es como la mayoría de los personas se han suicidado en el 2010 en Cali, la tercera ciudad más importante de Colombia.

Mientras en el resto del país la tasa de suicidios en los últimos trece años promedia el 5.2 por cien mil habitantes, en el Departamento del Valle del Cauca y Cali, el índice es de 6.7.

La capital del Valle alcanzó el mayor número de homicidios en el 2000 (6,4) y el más bajo en el 2005 y 2009 (4).

En promedio en Cali se presentan 7,7 suicidios por mes.

Desde 1998 hasta el 2010, se han registrado en la ciudad de Cali, 1.587 casos de suicidio, especialmente entre personas entre los 15 y 44 años, seguido del grupo entre 45 a 64 años.

Comparando el periodo Enero-Agosto de 2009 con el mismo de 2010, se encuentra que hubo un aumento del 12% para el presente año, al pasar de 54 casos en el 2009 a 61 en el 2010.

Cali, en el contexto del Valle del Cauca, aporta la gran mayoría de los suicidios con 61 casos, mientras que Tuluá y Palmira ocupan el segundo y tercer lugar con 11 y 9 casos respectivamente.

El Observatorio de violencia de Cali, de la Secretaría de Salud Municipal, estableció que en el 2010, el 87 por ciento de los casos que se han presentado han ocurrido en hombres (se han presentado tres casos en menores de edad (dos casos de adolescentes de 15 años y una joven de 17) y el 85% entre los 18 y 54 años.

El 52% de los suicidios involucra a personas entre los 18 y 34 años, en el grupo de 25 a 29 años todos son hombres y en el grupo de 40 a 44 años solo se han presentado tres casos en el 2010.

Métodos para suicidarse en Cali

Las 1.587 personas que se han suicidado este año (61%), lo han hecho ahorcándose, seguido de las armas de fuego (18%) y la intoxicación (10%). Cabe anotar, que las armas de fuego solo son usadas por los hombres.

Los suicidios de mujeres en Cali, en su mayoría son por ahorcamiento, intoxicación y quemaduras.

Causas de suicidios en Cali

Los trastornos mentales son en su mayoría (33%) las razones por las cuales las personas se suicidan en Cali en el 2010. Le sigue la situaciones pasionales (27%) y la situación económica. En el 2008 y 2009 el dinero ocupo el primer lugar en las causas de los suicidios en Cali.

Otros datos

Según un informe elaborado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, unas tres mil personas se suicidan al día en el mundo, es decir, una cada 30 segundos.

Cuba, ocupa el primer lugar en América Latina con el mayor número de suicidios, seguido de Brasil y Colombia en un tercer lugar.

martes, 19 de octubre de 2010

“Yo los vi morir a esos siete hombres con estos ojos y con esta lengua lo confieso”

Muchas han sido las mujeres que a lo largo de esta violencia que vive Colombia, han logrado recuperar el cuerpo de su ser querido asesinado o desaparecido por grupos al margen de la Ley, pero pocas son las mujeres que han vivido en carne propia y han podido contar, la barbarie con que se cometen las masacres.

Este es el caso de Carmen Rosa Aramburo García, una afrodescendiente de 68 años, que vio con sus propios ojos como tres hombres del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, mataron -hace diez años- siete hombres, entre ellos a su hijo, luego de un culto evangélico en su casa del Barrio Las Palmas, en Buenaventura.

Esta mujer, que describe dramáticamente paso a paso como acribillaron en el piso y de espaldas a los siete hombres, asegura que puede contar la trágica historia, porque no le pusieron bala.

“Sucede que a mi, el 6 de Septiembre del 2000 mataron a siete de mis familiares en mi casa de Las Palmas, donde terminábamos un culto evangélico y cuando llegaron unos señores y le dijeron a mi familia que al piso, pero ellos se pararon pensaron que era una requisa y hay cogieron y con ametralladora mataron la gente. A mi no me pusieron bala”.

Doña Carmen, una anciana que a lo largo de estos diez años no deja de contar la historia con lágrimas en sus ojos, fue maltrata físicamente por los paramilitares al tratar de evitar que fueran asesinados.

“Últimamente cuando me mataron a los seis de la familia, el que quedó parado fue mi hijo y cuando dije mijo no, me tiraron por la ventana y caí en el muro de la casa. Cuando yo me levante como pude, subí a la casa ya mi hijo estaba tirado ahí. Lo vi sacar sangre de la boca y ahí vi que la bala le entregó por el cuello”.

Carmen Rosa Aramburo García, reitera que todo se lo deja a Dios.

“Los momentos han sido muy difíciles. Ya diez años. Es algo inolvidable para la vida. Nosotros decimos que los paramilitares fueron los que me mató a mis familiares. Y me voy a la tierra diciendo eso. Todo lo dejo para Dios”.

Aún, diez años después, Carmen no sabe porque las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, asesinó a sus familiares.

“Ese momento fue muy difícil porqué yo preguntaba qué que habían hecho los muchachos y ellos me trataban como a los animales. Yo caía al piso y mi cabeza iba a la pared. Pero esa historia que yo viví en el 2000, yo quisiera que nadie más lo viviera mijo porque es muy duro ver morir. Muchas mujeres recibieron su paciente muerto o en tal parte esta tú hijo muerto anda recógelo y yo los vi morir a esos siete hombres con estos ojos y con esta lengua lo confieso”.

Carmen lamenta que no pudo salvarle la vida a ninguno de los siete hombres asesinados.

“Eran tres ametralladoras dentro de mi casa que tenían tres hombres. No conocía a nadie, porque en un susto uno no conoce a nadie y recordar esa historia es muy dolorosa. No pude salvarle la vida a nadie. Todos quedaron ahí. El primero que mataron fue Luis Albino García, el segundo se llamaba Tulio Enrique Valencia Valencia, el tercero Luis Alfonso Aramburo, el cuarto Decio García, el quinto Agustín García, el sexto Benjamín López y el séptimo Eleuterio Angulo, este que yo cargo aquí en la camiseta. Mi hijo estaba estudiando, ya para recibir mi grado y ahí quedo todo, en la nada”.

Diez años después de la masacre, no ha pasado nada, como lo asegura Doña Carmen.

“No ha pasado nada porque aquí estamos. Mire como estamos. Mira que esos tiene hombres dejaron 24 hijos huérfanos y mujeres en embarazo, y el Estado no ha dado nada. Madre pasando mucho trabajo por criar a sus hijos. Eso es una cosa triste y dolorosa. Todo el tiempo nos reunimos como familia y contamos la historia. Muchos no quieren contar su historia. El medico me dijo que después de esto yo había quedado sufriendo del corazón. Pero no se ha hecho nada. Simplemente la denuncia a la Fiscalía. Ellos vinieron hacer el levantamiento y ahí quedo todo. Allí ha quedado todo”

En la casa de Las Palmas, situada en una loma a la cual se llega por unas escaleras y en cuya puerta esta la foto de su hijo asesinado junto seis hombres más y sus ventanas están tapadas con tejas de zinc, Carmen Rosa Aramburo canta con voz entre cortada, el himno que cantaban ese 6 de Septiembre del año 2000, cuando llegaron los paramilitares y cometieron la masacre.

“De esta tierra somos. Aquí están nuestros muertos. Aquí viven y vivirá en la memoria de nuestras generaciones. Entonamos en nuestros cantos y en nuestras poesías la vida, el amor, la esperanza, pero también la denuncia y construimos la historia”.

Con este mensaje, finalizó la Caravana por la Vida y la Memoria a lo largo de la vía Alejandro Cabal Pombo-Dagua-Buenaventura, en donde fueron colocadas 14 cruces, en donde los familiares recordaron que hace diez años, las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, masacraron y desaparecieron más de 50 personas. Crímenes que aún siguen en la impunidad.

“Lo bajaron en un caballo y lo vinieron a votar allí, al pie de ese poste”

Hablar sobre los crímenes que cometieron las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, en la vía Cali - Buenaventura, no es nada fácil para muchas de los familiares de las víctimas.

Pese a ese temor, Yaneth Ibarguen, sin pensarlo dos veces, relato como su hijo, Joan Andrés Gómez, de tan solo 15 años, fue asesinado por otro menor con la ayuda de los paramilitares.

Para esta madre, el caso de su hijo brilla por la impunidad.

“Un mucho que era amigo de él le disparó en una casa vecina que queda por allá en el fondo y cuando calcularon que todo el mundo se había dormido, lo bajaron en un caballo y lo vinieron a votar allí al pie de ese poste que esta allí”.

Yaneth, como la mayoría de las madres a quién los paramilitares mataron a sus hijos en la vía Alejandro Cabal Pombo-Dagua-Buenaventura hace diez años, no sabe porqué mataron a su hijo.

“La verdad no sé porqué. Él era un muchacho buen estudiante. No se metía con nadie y no tenía problemas con nadie. Yo no me explicó porque hicieron eso con él”.
Desde esa fecha hasta ahora, es uno de los crímenes que –como siempre- brilla por la impunidad.

“Los responsables anda bien tranquilos como si no hubiera hecho nada. Solamente lo llaman a uno a unas audiencias de imposición de sanción y no pasa nada, porque no lo pillaron en flagrancia, pese a que el confesó que se le había disparado el arma accidentalmente y ni siquiera le han imputado cargos por porte ilegal de armas, ni por el hecho de haber movido el cuerpo y de haber alterado la escena del crimen. Y cuando se sabe que el crimen él no lo cometió solo, porque él tuvo ayuda de los paras. Los papas de él le colaboraron en todo. Eso es una verdad que todo el mundo la sabe, pero lo qué pasa es que la gente le da miedo hablar, pero eso fue así. Ante la justicia ellos no están implicados, solamente el muchacho, pero como es menor de edad, y hoy en día el Código del Menor es toda una alcahuetería, entonces el niño anda por ahí libre como si no hubiera hecho nada”.

El Cafetal, el Puente de Zaragoza y Córdoba, fueron otros tres de los sitios sobre la vía Cali-Buenaventura, en donde se colocaron cruces en donde las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, asesinaron hace diez años a más de diez personas.
Para el Movimiento de Víctimas de Crímenes del Estado, Movice, Capitulo Valle, se necesitaban ejecutar a esas personas para justificar el megaproyecto que es la vía al Puerto de Buenaventura, sobre el mar Pacífico.

“Como vemos esta cruz, significa memoria. No podemos olvidar a nuestros muertos y tampoco a la historia de lo que pasó por esta carretera. En el año 98 ingresaron los paramilitares al Valle del Cauca y en el 2000 empezaron a ejecutar mucha gente. Hombres, jóvenes que no tenían nada que ver. Pero solamente necesitaban ejecutar a esas personas para justificar un megaproyecto, como ustedes ven esta carretera. Aquí muchas personas quedaron tiradas en los ríos”.